La disfunción eréctil y la importancia del ejercicio

La disfunción eréctil y la importancia del ejercicio

La disfunción eréctil y la importancia del ejercicio

No es una novedad que el ejercicio es importante para tu salud en general, pero lo que quizás no sepas es que hacer suficiente ejercicio también es un paso importante para minimizar tus síntomas de disfunción eréctil.

Por supuesto, no esperes escuchar estas cosas de las personas que te venden las pastillas para la D.E. todos los meses. Ellos preferirían que no hagas nada para minimizar tus síntomas y así les sigas comprando cada mes, pero es cierto.

Por sí mismo, es cierto que el ejercicio no es suficiente para eliminar totalmente la disfunción eréctil, pero puede ayudarte a minimizar los síntomas.

Por qué el ejercicio mejora tu D.E.

En esencia, la disfunción eréctil es una enfermedad circulatoria. Tiene que ver con la circulación de la sangre. Piensa en esto: ¿Qué es lo que causa que tu pene se ponga erecto? El hecho de que la sangre fluya hacia allí.

Cuanto mejor sea tu circulación y más sangre fluya hacia tu tejido eréctil, más firmes y fuertes serán tus erecciones.

Esto explica por qué algunos ejercicios son mejores que otros para reducir los síntomas de la disfunción eréctil. Específicamente, lo que necesitas son ejercicios cardiovasculares.

Sí, tienes que sudar, pero más que eso, tienes que hacer un ejercicio que haga latir mucho tu corazón.

Las personas te dirán que la mejor manera de comenzar es hacerlo modestamente. Digamos, comprometerte a hacer 15 minutos de ejercicio, tres a cinco veces a la semana cuando estás empezando.

Luego, con el tiempo, puedes aumentar lentamente la duración y la cantidad de días por semana que ejercitas.

Eso en general es un buen consejo. Pero nos gustaría agregar un detalle.

Para empezar, MANTÉN tu ejercitación tres días a la semana, pero sí, aumenta gradualmente la duración de tus ejercicios.

Además de eso, encuentra un deporte que te guste. Y podría ser cualquier cosa: kayak, fútbol, esgrima, caminata… solo asegúrate de que sea algo que disfrutes y que te apasione.

Si te encanta hacerlo y te sientes apasionado por ello, naturalmente estarás inclinado a hacerlo más.

Esta es la razón por la que no necesitas aumentar tus ejercicios a más de tres veces por semana. Estarás complementándolo con tu nueva actividad deportiva.

Considera que esto es tu “patrimonio de sudor”. Es el patrimonio que aportas para vivir una vida más larga y saludable. A cambio de ese patrimonio de sudor, obtendrás un corazón y pulmones más saludables, mejor circulación, más energía, más vigor, y si tienes disfunción eréctil, notarás una marcada reducción de los síntomas.

Si no tienes D.E., un buen programa de ejercicios no garantizará que nunca experimentes dificultades, pero si te ocurre, y cuando ocurra, será mucho más leve que lo que podría ser de otra manera.

Hay pocas personas fuera de las “ratas de gimnasio” a las que les gusta ejercitarse, así que míralo como una inversión. Por eso usamos el término “patrimonio de sudor”.

Queremos que pienses en ello en los mismos términos que las inversiones financieras que haces para tu futuro. Si puedes tener esa mentalidad, y si complementas tu ejercicio regular con un deporte que te encante, será mucho más probable que lo mantengas, y la consistencia es esencial.

El ejercicio, y su efectividad general, serán tan buenos como tu compromiso hacia ello.

El único tipo de ejercicio que viene con una advertencia es el ciclismo. No hay dudas de que es una manera genial de ponerte en forma (y mantenerla), pero tiene una pequeña desventaja.

Los estudios han demostrado que pasar mucho tiempo andando en bicicleta puede conducir a una mayor probabilidad de tener problemas en tu glándula prostática.

También, en algunos casos, puede causar adormecimiento en el pene y alrededor de él, lo cual aunque no es igual que la disfunción eréctil, definitivamente puede reducir la calidad de tus erecciones.

Además de los ejercicios cardiovasculares y una rutina frecuente de gimnasia, no pases por alto la importancia del estiramiento.

Puedes hacer algo como Tai Chi o Yoga, por ejemplo. Ambos son formas geniales de estirar y tonificar tus músculos, y son una adición excelente a tu rutina general de entrenamiento.

Lo genial del Yoga es que se trata de una técnica maravillosa, meditativa, además de ser una manera muy buena de estiramiento. Comienza de forma simple y modesta, y avanza lentamente hacia posturas más avanzadas.

Lo esencial es simple: el ejercicio no solo es bueno para tu salud en general, también es bueno para tu salud sexual.

Si realmente te interesa mantener una vida sexual activa más allá de los cuarenta, cuando los hombres comienzan típicamente a experimentar dificultades sexuales, entonces tendrás que hacer del ejercicio frecuente una parte de tu rutina diaria.

Repito, lo más importante aquí es asegurarte de elegir un deporte que realmente te apasione, porque eso hace que sea fácil seguir.